Informes trimestrales o semestrales
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Reforma SEC
En Chile, al igual que en EE. UU., algunos proponen que los reportes de las compañías pasen a ser semestrales, a diferencia del reporte actual que son trimestrales. En esta entrega creemos que prudente entregar algunos argumentos que la U.S. Securities and Exchange Commission (SEC) ha divulgado en su propuesta normativa.
En principio, la SEC propone convertir en una opción el reporte semestral, para que cada compañía elija conforme a sus necesidades comerciales e inversionistas. La propuesta se funda en parte por lo costoso que pueden ser los informes intermedios, en su preparación y divulgación. Piense, por ejemplo, en los equipos de contabilidad, conferencias o la revisión del equipo gerencial. Se agrega el riesgo de revelar información propietaria. Con ello, suman que hace poco atractivo hacer IPO.
Pero la SEC advierte que la información es esencial en la formación de los precios, para proteger a los inversionistas y, en general, disminuir el costo del capital. Así, hace explicito el riesgo de la divulgación tardía, menor análisis comparativo entre compañías y pérdida de información.
El regulador americano busca un equilibrio, donde cada empresa decida con mayor libertad en qué dedica el tiempo, para la búsqueda del mayor valor posible. Salvo problemas de agencias significativos, existiría la posibilidad de un óptimo que permita aumentar los beneficios para emisores, como también para inversionistas. Cabe tener presente, en todo caso, que el contenido de los informes no cambia, al igual que la información confidencial.
Además, dentro de la propuesta, se considera la posibilidad de que voluntariamente se reporte información relevante trimestralmente, aunque la empresa se acoja al reporte semestral. Por tanto, serían tres categorías, el reporte semestral con reporte voluntario trimestral (híbrido); semestral sin reporte voluntario trimestral; y trimestral. Los voluntarios no demandan una revisión auditada.
La SEC también considera como costos la investigación de estos insumos para los inversionistas o emisores asociados, que invierten recursos en ello.
Un riesgo importante que se detecta es el aumento de la asimetría de información, pues entre mayor el plazo entre reportes, mayor asimetría, pues los inversores más sofisticados extraen y procesan información con otros métodos durante la huelga. También es un riesgo importante la desviación por más tiempo del precio, pues a falta de información suele costar más llegar al valor fundamental. Esto último se puede extrapolar a ciertos activos correlacionados, incluyendo aquellos con riesgo y retorno similar, por la interdependencia de los valores.
Por otro lado, menor información puede hacer que el capital llegue con retardo, al oscurecer las oportunidades, haciendo que los inversores esperen los reportes. Algo similar ocurriría con la volatilidad, considerando que los precios se equilibrarían de manera algo más brusca si la información es por intervalos menores en su reporte.
Otra posible externalidad es la posibilidad de mitigar la falta de información, con la presencia de fuentes alternativas de información, incluyendo la recopilación y el análisis de información privada o mediante la disciplina del mercado. Dicha mitigación es más probable en situaciones donde hay datos alternativos disponibles, existen incentivos significativos para la recopilación privada de esos datos y el mercado es eficiente incorporando dicha información en los precios. Por ejemplo, en el caso de grandes empresas, los inversores pueden tener abundantes y lucrativas oportunidades para recopilar y analizar información privada, lo que crea oportunidades para operar en base a la información resultante, lo que podría resultar en la incorporación de cantidades significativas de información en los precios de los valores de estos emisores, incluso en ausencia de divulgación pública. Sin embargo, incluso en estos casos, el grado de descubrimiento de precios puede ser menos completo que en el caso de divulgación pública y menos eficientes (por los costos que conllevan).
Un efecto interesante, que no se desearía que ocurriera, sería la menor capacidad de responsabilizar a la gestión, por la menor frecuencia de advertir si algo no anda como lo desean los inversionistas. Similar con las auditorias, pues al contar con menor información, el tiempo para extraer anomalías de la información sería mayor.
Las divulgaciones periódicas menos frecuentes pueden afectar los incentivos de la administración. Si la menor frecuencia de divulgación reduce el escrutinio de los emisores, entonces esto podría disminuir los posibles incentivos gerenciales para enfocarse excesivamente en resultados a corto plazo en detrimento del desempeño a largo plazo.
Tantos los efectos virtuosos, como los no deseados, son difícil de medir. Y cabe tener presente que las externalidades las puede soportar los inversionistas, otros emisores y la economía derivadas.
Otros argumentos a favor
En general, las empresas utilizan los informes trimestrales para informar sobre cambios en las condiciones de negociación y actualizaciones de las expectativas. Los anuncios no programados entre trimestres son más la excepción que la norma.
Un mercado falso, aquel que forma los precios, los descubre, sin toda la información material existente, que dura un par de semanas es mucho menos problemático que uno que dura meses. Seguramente lo anterior alentará a utilizar la llamada divulgación continua.
En cualquier momento, si la brecha entre la percepción del mercado y la información privada de la dirección sobre el rendimiento de la empresa se vuelve demasiado grande, debe cerrarse con un anuncio (hecho esencial en Chile). En términos prácticos, esto significa v. gr. que se sabe que las estimaciones de consenso están más del 10 por ciento en cualquiera de las dos direcciones. Son elementos que justifican algún tipo de comunicación al mercado.
En las jurisdicciones, como en Estados Unidos, el flujo de información material -el jurídico lo determina la SEC- lo determina los inversionistas, que tiene la posibilidad de demandar con relativa facilidad a la gerencia en caso de omisión o fraude de valores (se miente en la divulgación).
No existe un requisito específico para actualizar al mercado, considerando que los inversores se enteran de todos modos en menos de 90 días, pero debe influir en el valor, la oferta misma o el emisor.
Así, será importante reconocer los errores y las mentiras, pues las declaraciones pasadas, si han sido declaradas falsas por los hechos, la empresa está en terreno de riesgo en lo que respecta a litigios, por lo que es más probable que corrija el registro. Lo mismo en las declaraciones formales, pues incentiva a la gerencia a divulgar cuestiones útiles de las expectativas. Entender un conjunto de cuentas debe venir de comprender el negocio subyacente, no al revés. El mejor argumento en contra de la información trimestral es que hace perder tiempo a la dirección mientras inunda a inversores y analistas con información en gran parte inútil, desviando su atención hacia cosas que no importan.
Por último, es importante reconocer la distinción de la divulgación continua, de la meramente formal. Las propuestas de dejar semestralmente los reportes, tiene un desafío extraordinario hasta ahora para las compañía. Y es que hoy todo se informa como un hecho esencial (información material), siendo gran parte de esa información el cumplimiento formal de la divulgación continua.
Pero la divulgación continua demanda justamente lo que plantea la SEC, a saber, conocer muy bien el negocio para reconocer qué y cuándo divulgar. Es la compañía, y no el regulador, quien conoce qué información es importante para su valor, la emisión o el oferente. Pasa a ser necesario tener completamente claro qué informar, a riesgo de fallar y ser perseguido por los inversionistas.
El desafío de reportar en menor cantidad es justamente reportar menos, no más por temor a fallar. Si se reporta todo, para cumplir con la formalidad, no tiene sentido el cambio regulatorio. El desafío es detectar la información que importa a la compañía, de aquello irrelevante, para reportar solo lo necesario y realmente apalancar el cambio.

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